21 de marzo del 2025 // Fuente: MUNDOMARITIMO.CL
Recargos ya no solo se aplicarían sobre México, Canadá y China, sino en equivalencia con el resto de las economías del mundo
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está imponiendo una serie de nuevos aranceles a las importaciones, prometiendo que ayudarán a recortar el déficit comercial, reactivar la fabricación estadounidense e incluso frenar el flujo de migrantes y fentanilo a través de las fronteras sur y norte. Algunas propuestas ya han entrado en vigor, mientras que otras se han congelado en medio de las negociaciones. En este contexto se espera que el próximo 2 de abril la Casa Blanca anuncie un reajuste arancelario que etiqueta como “recíproco”, iniciativa que el propio mandatario norteamericano considera como “liberadora” para una economía estadounidense que, según él, ha sufrido abusos por parte de sus principales socios comerciales a lo largo de los años.
Panorama General
El 4 de marzo entraron en vigor aranceles del 25% sobre bienes de México y Canadá, con excepción del 10% para productos energéticos y potasa. Posteriormente, la administración Trump suspendió los aranceles hasta el 2 de abril para automóviles y bienes del USMCA.
Canadá respondió con aranceles sobre US$21.000 millones en importaciones estadounidenses y anunció más por US$20.600 millones en represalia por los aranceles al acero y aluminio. México consideró represalias, pero no las implementó.
En cuanto a China, EE.UU. impuso un arancel adicional del 10% el 3 de febrero, al que China respondió con aranceles del 15% al carbón y gas natural, y 10% al petróleo y maquinaria agrícola. El 3 de marzo, Trump aumentó los aranceles otro 10%, y China respondió el 10 de marzo con aranceles del 10-15% sobre productos agrícolas y restricciones a 15 empresas estadounidenses.
¿Hacia una política de aranceles recíprocos?
Analistas advierten que Trump podría enfrentar demandas por usar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para justificar aranceles, ya que sus causales no encajan claramente en la definición de emergencia nacional.
Aun así, la USTR podría establecer una tarifa única para cada país basada en su nivel arancelario medio y otras medidas consideradas discriminatorias, ajustándola según la postura de cada nación hacia EE.UU. Sin embargo, la implementación real de los aranceles podría tardar al menos seis meses desde su anuncio en marzo.
Consecuencias de las políticas arancelarias
El plan de Trump para reactivar la construcción naval con aranceles a buques vinculados a China está generando un aumento en los inventarios de carbón en EE.UU. y afectando la disponibilidad de embarcaciones para exportadores agrícolas, energéticos y manufactureros.
Las empresas chinas han reducido los envíos de paquetes pequeños a EE.UU. debido a la posible eliminación de la exención “de minimis”, aunque su suspensión temporal ha pospuesto esta medida. Se espera que el gobierno la cancele definitivamente una vez que tenga capacidad para procesar los casi 4 millones de paquetes anuales.
Mientras tanto, EE.UU. está adelantando importaciones de cobre refinado, con hasta 150.000 toneladas métricas previstas en las próximas semanas. Los compradores buscan abastecerse en Chile y Perú, desplazando a China como principal destino del metal.
